Entrevista a Felipe Durán: un apasionado por el comercio exterior y las tecnologías de la información

La Agencia tiene repartidas diversas sucursales desde Arica a Punta Arenas, empleando a casi 90 personas.
La Agencia tiene repartidas diversas sucursales desde Arica a Punta Arenas, empleando a casi 90 personas.

Conversamos con el Agente de Aduana y parte fundamental de la histórica Agencia de Aduana Durán de la Región de Valparaíso, quienes, en estos 43 años de historia, han llevado la asesoría logística y aduanera al máximo nivel y teniendo en cuenta la digitalización de los servicios que vive el mundo actual.

De acuerdo a la normativa vigente del Servicio Nacional de Aduanas, el Agente de Aduana es un profesional auxiliar de la función pública aduanera, cuya licencia lo habilita para prestar servicios a terceros como gestor en el despacho de mercancías.

A día de hoy, existen 255 licencias vigentes en el país y 3 de esas licencias que cumplen toda la normativa solicitada y son una prenda de garantía para el servicio de comercio internacional, están ligadas a la familia Durán, por medio de la Agencia Durán. Una empresa con más de 40 años de tradición en el país, que posee su sede principal en Viña del Mar, pero tiene repartidas diversas sucursales desde Arica a Punta Arenas, empleando a casi 90 personas.

Para conocer sobre la experiencia e historia de la Agencia, pero, además, para entender el valor de un Agente de Aduana, Agenda Marítima conversó con el menor del clan Durán, Felipe. Ingeniero industrial e informático de profesión, pero con el corazón ligado desde siempre al comercio internacional y las tecnologías de la información. Fanático del estudio y el perfeccionamiento, lo que lo ha llevado a realizar diversos magister en negocios, ingeniería industrial e, incluso, un MBA.

Los inicios en el rubro y la pasión por el comercio

Felipe nos cuenta que desde pequeño estuvo escuchando conversaciones sobre el comercio internacional porque su Papá (Carlos) fundó la empresa y era un tema habitual en la mesa, como en el día a día. Eso hizo que de a poco se fuera enamorando con este tipo de actividades, a la vez que fomentaba una de sus grandes pasiones, como lo es la tecnología de la información (TI). “Sabía programar muy bien desde chico. A los 18 años abrí una empresa de tecnología de programación con unos amigos, trabajé 4-5 años en eso. Y bueno, inevitablemente al salir de la Universidad en Valparaíso, empecé a tomar unas funciones en la empresa donde me podía ver útil apoyando, que era en temas administrativos. Y apareció TI, lógico, porque era la persona de confianza dentro de la familia que mejor manejaba el tema”, rememora.

Esto último es un aspecto fundamental. Para Felipe, el manejo de las tecnologías de la información es “lo que los diferencia” con otras agencias de Aduana. Pero no sólo eso, el profesional destaca cuatro pilares que han convertido a Agencia Durán en una de las líderes de este mercado.

En la imagen, Rodrigo, Carlos y Felipe. La familia de Agencia Durán.
En la imagen, Rodrigo, Carlos y Felipe. La familia de Agencia Durán.

Por un lado, “poder tener presencia a nivel nacional, porque la verdad que hay agencias de aduanas que son más específicas, más regionales. Nosotros tenemos capacidad de atender a una empresa y poder atenderla en igualdad de condiciones en Arica, en Iquique o en Punta Arenas. Segundo, también no puedo hablar solo de TI, sino que también hay un potencial tremendo en los profesionales de acá. Hay gente con mucha experiencia y que vienen con nosotros hace 20, 30 años. Hay mucho know-how del negocio. Entonces, hay mucho conocimiento”.

El tercer pilar es la Tecnología de la Información. Por ejemplo, dando posibilidades de notificar vía correo electrónico, de los eventos principales, o vía WhatsApp, de los eventos en automático o de los eventos principales. Y, finalmente, un valor importante es el tema de la relación de confianza que se va generando en el tiempo, “el ser humano, cuando tú ya ves que la otra persona te está cumpliendo y que es alguien profesional y no desatiende las operaciones, ya se genera una relación de confianza. Entonces, creo que eso es una de las cosas más ricas que uno logra. Uno tiene el compromiso ético de cumplir, pero el cliente también cae en esa vereda de decir, yo confío en ellos y no tengo ni siquiera por qué cuestionarlos en nada, porque yo sé que ellos van a sacar adelante el tema mío. Y eso yo creo que es una de las cosas que, a uno, por lo menos a mí, me llena harto el corazón”, reflexiona el Ingeniero.

“El ser humano, cuando tú ya ves que la otra persona te está cumpliendo y que es alguien profesional y no desatiende las operaciones, ya se genera una relación de confianza. Entonces, creo que eso es una de las cosas más ricas que uno logra.

Felipe Durán

- ¿Esa confianza se tiene que trabajar?

“Es de años. O sea, al segundo o tercer año uno ya logra tener el efecto como concreto. Y acá, en el rubro, las relaciones son como igual a largo plazo. Y si tienen una buena relación y una buena experiencia, se mantienen durante el tiempo. También hay mucho del boca a boca...hay clientes que los tenemos por más de 20, 25 años”.

Diversas realidades y un 2024 expectante

Los requerimientos que puede pedir una persona en Antofagasta o un cliente en Coyhaique, son diametralmente opuestos. Y el atender a esas realidades es lo que ha llevado a Agencias Durán a ser una opción prioritaria para muchos de los actores que necesitan del servicio de agente de aduanas.

Felipe confidencia que “el tratamiento de cómo vive un funcionario nuestro, el día a día, es distinto de un extremo a otro, básicamente es como un poco relacionado al tema del tipo de producto”. Por ejemplo, en el norte hay mayor envío de minerales, en el centro-sur todo lo que tiene que ver con forestales, además de las zonas francas en los extremos del país, entre otros servicios. Ante ello, el agente revela que su trabajo “es bien estresante en algún momento”, ya que “en el fondo, de nosotros depende el éxito de una operación que puede valer cientos de miles de dólares. Entonces, no es algo trivial para el cliente”, pero producto de esta relación de confianza han podido hacerse un nombre en la industria.

A los 18 años Felipe ya había formado su empresa de tecnología de programación.
A los 18 años Felipe ya había formado su empresa de tecnología de programación.

Un nombre que apunta a la calidad y a cumplir estándares a nivel mundial. Al ingresar a las oficinas de la Agencia, de inmediato piden la identificación de la persona, así como se le hace entrega de un distintivo para revelar quién es el que está en esos pasillos. Aunque parezca algo rutinario o normal, no es algo común en el rubro. Esos pequeños gestos marcan la diferencia, así como la responsabilidad social que tiene la empresa y, que, de algún modo, permite subir la barrera de calidad que aspiran ofrecer.

“Estamos participando mucho en actividades para ayudar a los emprendedores”, manifiesta Durán. Han dado charlas en diversas partes del país, se han vinculado con la Universidad de Chile en algunas actividades y, de este modo, generar instancias de apoyo al emprendedor, que, en un comienzo, suelen “estar llenos de miedo, llenos de incertidumbre”, pero que, con su experiencia, buscan que se atrevan con el comercio exterior, porque, finalmente, “a nosotros nos interesa que les vaya bien a los emprendedores. El día de mañana se puede transformar quizás hasta en un cliente”.

Por lo mismo, muchas de las capacitaciones van en pro de mejorar los procesos de exportación, pero también, procurando velar por que sean transacciones con todas las de la ley “nosotros queremos que todas las operaciones de comercio exterior funcionen y que sean buenas operaciones para nuestros clientes. Pero también defendiendo los intereses del Estado”, ya que a fin de cuentas “somos asistentes de la función pública aduanera”, reflexiona.

El 2024 se viene desafiante para la empresa. No sólo en seguir consolidando sus más de 4 décadas de trabajo y apoyando a los emprendedores, también expectantes a lo que está ocurriendo en el comercio mundial actual. Seguirán apuntando a los soportes de tecnologías de la información, trazabilidad completa de las operaciones y su seguridad, incluso vislumbrando cómo con la inteligencia artificial pueden controlar mejor el funcionamiento de los intercambios, teniendo en cuenta todos los procesos de digitalización que se viven en la actualidad.

Ya que, finalmente y tal como dice Felipe, como Agencia están en busca de “mantener siempre la calidad del servicio, eso es lo básico”, un sello de calidad con apellido Durán y que espera seguir manteniendo en alto por un par de décadas más.